Una historia con final feliz

Las historias más tristes se repiten sin cesar. Si un animal es confiscado por la policía o autoridades, lo llevan a una protectora y si su dueño lo reclama hay que seguir el proceso judicial.

Esto le pasó a Yaki, un perro de raza grande de 7 años. El problema es que el animal se tuvo que quedar en la protectora sin posibilidad de ser adoptado hasta que el tema fuese aclarado por la justicia en un tribunal, y esto puede llevar años. Yaki estuvo, como mínimo, medio año cuando una familia alemana lo vio y se preocupó por él. Su largo pelo estaba sucio, muy enmarañado, y estaba en una jaula con muchos otros perros. La familia tenía claro que este perro tenía que salir de ahí.

Los directores de la protectora les explicaron que Yaki no podía ser adoptado hasta que el ayuntamiento no diera luz verde. La familia se quedó muy triste pero no dejó de pensar en él y empezaron a luchar por Yaki. Contactaron con muchas organizaciones, entre ellas Hopeland, siempre preguntando por Yaki, mes tras mes, y finalmente en Mayo de 2017 lo han logrado! La protectora dijo que Yako estaba libre. Hopeland de inmediato lo sacó de la protectora, lo llevó al veterinario y después de 3 horas de peluquería le pudieron devolver su belleza.

 

La familia vino de Alemania a España para la adopción. Nunca desistieron de él y finalmente es un perro feliz en casa de una familia feliz.

Patrícia Gonçalves

Adiestradora y Educadora Profesional

Adiestramiento para disfrutar tú y tu perro

Cambrils (Tarragona)

Share This:

Publicado en Actividades deportivas, Adiestramiento, Agresividad, Conducta, Educación, Estrés, Hábitos de higiene, Miedo, Normas en casa, Obediencia básica, Socialización, tirar de la correa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *