Los perros con miedo no están “estropeados”

Cuando surge un problema de conducta en perros, ya sea miedo, ansiedad, agresión o un tema fisiológico, la pregunta que se suele hacer es “¿Cómo lo puedo arreglar?”. Mi objetivo cuando me encuentro a clientes en esta situación es ayudarles a reformular esta cuestión, para que en vez de preguntarme cuanto tiempo tardará en arreglarse su perro, se cuestionen qué es que pueden hacer cada día, para ayudar a sus perros a, simplemente, estar un poco mejor.

Los perros con miedo ganan confianza y seguridad a su ritmo. Sus vaivenes internos, flujos y corrientes, dependen de su química interna y del entorno. Muchas veces la recuperación no es lineal.

Mirar la recuperación de un perro con miedo desde un punto de vista de “arreglarlo” es inútil; los perros con miedo no están rotos. Tal como los demás perros su temperamento está influenciado por la naturaleza y educación. Tienen la capacidad de aprender, de formar nuevas conexiones neuronales, de desarrollar nuevas asociaciones con el entorno, y de comunicarse por lenguaje corporal. Lo que diferencia a los perros con miedo de los perros sin miedo no es que estén rotos, es el hecho de que necesiten herramientas específicas de gestión para poder vivir un poco mejor y con un poco menos miedo.

Necesitan ayuda extra de sus propietarios para que vivir sea un poco más sencillo.

Cuando me reúno con los clientes hablamos de cómo pequeñas adaptaciones diarias ayudan a reducir el estrés:

  • Dar al perro un sitio tranquilo en la casa lejos de ruidos y detonadores (cosas que le hagan reaccionar)
  • Proporcionar juegos mentales y de olfato para darle alegría al largo del día
  • Cambiar los paseos a sitios menos estresantes
  • Enseñar al perro estrategias para mantenerse calmado en situaciones de estrés

Ninguna de estas adaptaciones “arregla” al perro. Y como es sabido por la investigación de LeDoux[i] , es fácil que el miedo se instale, y difícil o casi imposible extinguirlo de forma definitiva. Pero cuando se combinan con un plano de gestión integral y entreno, estos ajustes proporcionan una vía de progreso para los perros y para sus propietarios. Los perros experimentan más momentos de alegría al largo del día. Las respuestas de miedo disminuyen y los tiempos de recuperación mejoran. Los perros sienten un alivio del estrés producido por el entorno. Empiezan a vivir en un mundo con más asociaciones positivas.

Descubren que es más fácil vivir.

(Fuente: Maureen Backman. https://muttabouttown.com/2016/05/09/fearful-dogs-are-not-broken/)

Patrícia Gonçalves
Adiestradora y Educadora Profesional
Una buena educación para disfrutar tú y tu perro
Cambrils (Tarragona)

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Publicado en Agresividad, Conducta, Educación, Estrés, Miedo.

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