Desarrolar resiliencia en perros reactivos

Vivir con un perro reactivo no es fácil. Los paseos son un caos, la gente está molesta, nos enfadamos con desconocidos, y nuestros perros estresados también nos vuelven locos, a la vez que nos rompe el corazón verlos así. Todo esto puede ser mucho menos estresante para todos si aprendemos a conocer a nuestro perro, a su capacidad de gestionar las situaciones y darnos cuenta que se puede ser flexibles o incluso romper las normas.

Qué es la Reactividad?                  

La reactividad es una reacción. Nosotros reaccionamos al largo del día a muchísimas cosas. Si estamos equilibrados emocional, física y mentalmente por norma tendremos una reacción adecuada. Estar equilibrados significa que somos resilientes y capaces de gestionar los estresores. Si no estamos equilibrados, tenemos más dificultad en afrontar las situaciones y basta un acontecimiento para desencadenar un desequilibrio.

El desequilibrio es estrés y, en general, el estresor viene y se va, lo afrontamos y volvemos a  estar en equilibrio. Otras veces por motivos personales o del entorno no podemos volver a  equilibrarnos. Es posible estar así muchos años, hasta que desarrollamos una enfermedad física.

Los perros reactivos están desequilibrados. Sufren muchísimo cuando se enfrentan con el desencadenante que les produce el miedo o estrés. Cuando no comprendemos lo que pasa, muchas veces mantenemos el desequilibrio al forzar al perro a afrontar los desencadenantes una y otra vez.

La explicación veterinaria para este estado es estrés a largo plazo.

Qué podemos hacer?

Lo primero que tenemos que hacer es dejar de exponer al perro a los detonantes e incrementar la experiencia exactamente opuesta para de forma gradual restablecer el equilibrio del perro. Si esto significa que se terminan los paseos largos a la hora de siempre, que así sea. Si un perro se estresa en la calle pero está bien en casa, puede pasar un par de semanas en casa con mucha estimulación mental y actividades que enriquezcan su ambiente.

Después de este periodo observamos si el perro está mejorando. Observa su lenguaje corporal, si parece feliz y relajado. La respuesta reactiva es el punto de inflexión. Lo que quieres lograr es que tu perro sienta que no tiene que volver a reaccionar a nada, removiendo la exposición a lo que le da miedo. Quieres lograr resistencia, resiliencia. Estás reduciendo las hormonas de estrés en su cuerpo.

Y después

Cuando se logre resiliencia en un entorno sin desencadenantes es el momento de decidir qué hacer después. Podemos reintroducir a nuestro perro re-equilibrado en los desencadenantes de una forma gradual con la que él pueda lidiar. O plantéate una forma de cambiar su estilo de vida manteniendo el estrés bajo o cumpliendo con sus necesidades de una forma menos tradicional, por ejemplo evitando los paseos en los momentos que toda la gente pasea a sus perros.

Lo más importante es que hagamos lo que cada perro necesita para ayudarle a re-equilibrarse y desarrolle resiliencia. Mientras tanto podemos pedir ayuda profesional poniendo en práctica lo que más conviene a nuestro perro. Para re-equilibrar a un perro que queremos mucho y construir resiliencia, tenemos que comunicarnos directamente con el perro.

(Fuente: Sally Gutteridgehttps://canineprinciples.com/reactive-dog-build-resilience/)

Patrícia Gonçalves
Adiestradora y Educadora Profesional
Una buena educación para disfrutar tú y tu perro
Cambrils (Tarragona)

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Publicado en Adiestramiento.

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